ESTRUCTURA Y GOBIERNO DE LA IGLESIA

 Pr. Nelson W. Aquino Martínez.

 

La iglesia es un conjunto de personas que han sido lavadas por la sangre de Cristo, son todos aquellos que han experimentado un nuevo nacimiento, ahora hacen la voluntad de Dios. Es una institución divina que es completamente diferente a una institución humana (Asociación de propietarios de casas, club de madres, asociación de padres de familia de un colegio, el Congreso de la República, una comunidad campesina, etc.) sino está dirigida completamente por normas Divinas. No es una organización sino un organismo viviente, por eso es comparado con un cuerpo que tiene vida; es por eso que la Biblia dice que somos el cuerpo de Cristo. Ahora pensemos por un momento, en la manera cómo funciona un cuerpo viviente y trasladémonos con nuestra mente a la forma que debería funcionar la iglesia. Todas las células, moléculas, músculos, tienen vida y cumplen con una función muy importante cada uno. Así debe funcionar una iglesia, todos sus miembros deben tener vida y trabajar en el lugar dado por Dios en la iglesia local y con el don que recibe del mismo, no existe lugar para una inercia, ni alguien puede decir no soy útil, porque todos somos muy valiosos para Dios.

La estructura de la iglesia está conformada, por un cuerpo de Ancianos, Diáconos, y los Miembros en general, aclarando que todos, Ancianos, Diáconos y los demás, conforman la iglesia. Antes de proseguir con el contenido en sí, cabe detenernos en algunas nociones etimológicas de algunas palabras, para un mejor entendimiento del lector.

La palabra ANCIANO viene del original griego PRESBITEROS πρεσβυτερους, que en el Nuevo Testamento (NT) es considerado a una persona no de edad avanzada, sino con madurez espiritual y con conocimiento bíblico (1Ti. 5:17).

OBISPO, viene del original griego EPISKOPOS επισκοπους, que quiere decir supervisor o sobreveedor, indicado a la responsabilidad de un anciano (1Ti. 3:1).

PASTOR, del griego POIMEN ποιμεν, que significa apacentador o cuidador del rebaño; POIMENAS ποιμενας quiere decir pastores, POIMAINEIN ποιμαινειν igual a pastorear, y EPISKOPUNTES επισκοπυντες quiere decir cuidado, de ahí que los pastores deben pastorear la grey teniendo cuidado Ef. 4:11; Hch. 20:28 y 1P 5:2.

Conductores o líderes, viene del Griego EGUMENON ηγουμενον, Hch. 15:22,32.

PRESIDENTE O GOBERNADOR, que viene del griego PROESTON προεστων, en 1Ti. 5:17 nos habla de los Ancianos que gobiernan, presiden o dirigen; especialmente los que trabajan en predicar y enseñar, el término original HOI-PROESTOTES οι προεστοτες gobiernan bien, dirigido a los pastores.

DIACONOS del gr. DIAKONOS διακονος  que significa servidor, en la iglesia primitiva los diáconos fueron elegidos para el servicio en los asuntos materiales, para ocuparse de los intereses temporales de la iglesia Hch.6:2-4.

Ahora bien, la iglesia es administrada por los Ministerios que son según Ef.4:11. Apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros; estos ministerios son dadas por Dios a personas, si bien es cierto Cristo es la cabeza de la iglesia y él es el que dirige y gobierna, no desautoriza para que en las iglesias haya oficios. Estas personas tienen que llenar requisitos bíblicos y tener el llamado de Dios para el ministerio, no puede ser una persona sin ningún llamamiento específico. En cuanto a apóstoles y profetas hay que entender que los que reciben el don no tienen el nivel de los apóstoles y profetas mencionados en la biblia tanto en el antiguo testamento (AT) y el NT. Los profetas del AT y los apóstoles del NT son únicos, en estos tiempos no existen profetas del nivel de la biblia ni mucho menos apóstoles, aquellos que hoy en día ejercen por así decirlo son las que difunden el mensaje celestial que se encuentran registrados en las Sagradas Escrituras, ellos llevan las características y no puede haber alguien andando diciendo que “yo soy apóstol” o “yo soy profeta”, sino el que detecta y lo reconoce es la iglesia. Todas las verdades celestiales ya están reveladas en la biblia, no existe más revelación. Los dones simplemente explican esas revelaciones existentes para una comprensión clara del pueblo de Dios.

El ministerio es irrevocable (Ro.11:29) si una persona ha recibido el ministerio de parte de Dios lo tendrá hasta el fin de su vida, a no ser que cometa un pecado de inmoralidad o caiga en la apostasía, entonces sí, Dios lo quitará.   Ejemplo: un pastor es colocado por Dios en una iglesia local, después de unos cuatro o cinco años es cambiado por el presbiterio o por la iglesia, pero debe ser por motivos justificados. Esto es correcto, porque el pastor sigue siendo pastor por ministerio, puede ejercer su ministerio en cualquier otra iglesia. A veces se piensa que el cargo en una localidad es indefinido, pero no siempre es así. El don, el ministerio es indefinido (hasta el día de nuestra muerte) pero el cargo en una determinada iglesia o cualquier otro puesto puede ser temporal.

Es importante notar que los ministros deben tener algún don espiritual o varios, sobre todo debe fluir en sus vidas el fruto del Espíritu, porque los dones son la habilidad de Dios y el

Fruto del Espíritu es el carácter de Dios.

Existe una variedad de gobierno eclesiástico y son los siguientes:

  1. Gobierno Teocrático
  2. Gobierno episcopal
  3. Gobierno presbiteral
  4. Gobierno democrático
  5. La anarquía (caos y desorden)

El gobierno teocrático, es el gobierno de Dios, y se nota en el AT desde los patriarcas hasta el tiempo de los reyes, cuando el pueblo dijo “queremos un rey como las demás naciones” y Dios se lo dio. Los demás son sistemas de gobierno humano con excepción de presbiteral y no son recomendables para aplicar en la iglesia. El gobierno más aceptable para la iglesia es el Teocrático-presbiteral, porque el que dirige es el Trino Dios (el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo) a través de los ancianos que son los apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros Hch.20:28,29. 1Ti.5:17. 1P.5:2.

AUTONOMÍA DE LA IGLESIA

La Biblia no habla acerca de organizaciones entre iglesias o arriba de la misma, por lo tanto debe ser independiente y autónoma en cada localidad. Pero esto no quiere decir que las iglesias permanezcan aisladas de sí mismas, sino debe existir una buena comunión y contacto para ayudarse mutuamente. Cuando una iglesia tuviere un problema y los ancianos de esta no tiene capacidad para resolverlos, puede solicitar o pedir ayuda a otra iglesia hermana con más capacidad o experiencia para dar solución; esto vemos en Hch.15 cuando los hermanos de Antioquia mandaron pedir un concejo a la iglesia en Jerusalén, aquí se nota que los de Jerusalén no se impusieron sobre los de Antioquia, solamente mandaron a decir su parecer y esperaron que el Espíritu Santo diera la solución v.28.

Ahora ¿qué de las iglesias en nuestra actualidad que se encuentran organizadas por local zonal, regional, nacional? Simplemente tenemos que fijarnos en lo que dice las Escrituras y adaptar el tipo de gobierno; a veces existe exageraciones de parte de las autoridades eclesiásticas (de los presbíteros, o superintendentes, etc.) en este sistema, se nota abuso de autoridad o falta de discernimiento muchas veces, entonces sucede que se actúe equivocadamente, pero cuando consideramos que toda la administración espiritual y material está en la iglesia local, nos damos cuenta que es diferente y funciona. Y para no herir o hacernos sentir mal, se dice: hay que respetar los acuerdos que tienen la iglesia a la cual no pertenecemos, en cierta manera hay razón pero al final de cuentas, lo que prevalece es la Palabra de Dios Fil.1:1.

Es así que los ancianos (presbíteros, supervisores, pastores, evangelistas, profetas, maestros, apóstoles) se dedican al trabajo espiritual, a la enseñanza y a la predicación. Los diáconos se dedican al trabajo material dentro de la iglesia, una organización sencilla pero muy efectiva.

SOSTENIMIENTO DE LA IGLESIA Y LOS MINISTROS

Mientras estamos en este mundo, dependemos de las cosas materiales, así como del dinero y otras cosas que se necesita para sobrevivir. La iglesia se sostiene a sí misma, basados en principios bíblicos, los medios son: las ofrendas, los diezmos, las primicias, y las ofrendas voluntarias que son llamados también donaciones. (Ver “verdades fundamentales del cristiano 2” de la serie Haciendo discípulos. Pág. 14 y 15. por Nelson W. Aquino). En cuanto al sostenimiento de los ministros, nos hacemos la siguiente pregunta: ¿deben recibir salario o no deben recibir, si reciben quienes son y por qué? Este es una pregunta muy importante que es necesario poner en claro. La gran mayoría de las iglesias en nuestro medio no dan salario a los pastores y a todos los que trabajan en la ministración de la Palabra de Dios, debido a que no han entendido o no quieren hacerlo, o porque económicamente no es posible.

La Biblia menciona sobre este punto en forma enfática Mt.10:10. 1Co.9:13,14. 1Ti.5:18. Y es necesario que todos los miembros reflexionen seriamente y consideren este punto; es cierto que la situación económica no es buena, pero dice que debemos dar lo que le pertenece a Dios entonces habrá bendición, tenemos el ejemplo de la viuda en los evangelios. El problema para muchos es: ¿Quiénes deben recibir? Y es muy sencillo, los que trabajan en predicar y enseñar, todos los que tienen ministerio y están activos en la obra de Dios en el campo; para esto Dios es el que llama, capacita, y coloca, en otras palabras un obrero de Dios, pastor o ministro, debe ser capacitado espiritualmente, doctrinalmente, académicamente, reconocido por la iglesia u ordenado. No cualquiera que se denomina ministro a sí mismo (porque hoy en tiempo han aparecido muchos de la noche a la mañana que se autodenominan pastores o ministros) nadie los ha reconocido, ni siquiera como miembro de una iglesia local porque nunca lo han sido, y sin ser nunca discípulos pretenden discipular a otros, esto no es correcto y trae confusión especialmente a todos los nuevos e incautos; se debe tener mucho cuidado.

Para llegar a ser reconocido como ministro de Dios, en primer lugar debe reunir los requisitos bíblicos, luego ser evaluado su vida espiritual, seguida por conocimiento bíblico doctrinal, probado primero, entonces puede ejercer su función. Todo esto lo realiza la junta de ancianos de la iglesia, y si todo está en regla puede recibir salario. En otros contextos se tiene en cuenta seriamente el sostenimiento del ministro, y cuando se da cumplimiento a esto se ve resultados porque eso es la voluntad de Dios. En vez de guardar el dinero en los bancos, o comprar edificios, terrenos, o gastar en otra cosa, etc. Aunque esto es necesario. Las iglesias deben invertir en el sostenimiento al ministro y tener prioridades en este asunto, se debe dar un salario al líder como debe ser para que el mensaje de salvación avance y el ministro pueda dar todo su tiempo al trabajo pastoral y no estar preocupado por sus necesidades materiales, cuando actuamos con este principio  veremos la bendición de Dios.

Por otro lado, el ministro no debe tener como propósito el dinero, sino en primer lugar está el cumplimiento de llevar el mensaje de salvación a los perdidos y cumplir con el ministerio que tiene, la actitud del ministro debe ser: haya o no haya dinero primero es el compromiso con Dios, y si cumplimos con eso, él no nos deja y no nos desampara, él siempre tiene cuidado de sus hijos.

 

 

 

 

 

One thought on “ESTRUCTURA Y GOBIERNO DE LA IGLESIA

  1. La duda que tengo es si la palabra poimenas se traduce sólo al masculino o también incluye a mujeres en esta palabra. De no ser así que palabra se usaría en le griego de esa época para mencionar a la palabra pastor en el femenino? Gracias espero su pronta respuesta

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