YA NO ROBEN LAS OVEJAS

YA NO ROBEN LAS OVEJAS

“Y de esta manera me esforcé a predicar el evangelio, no donde Cristo ya hubiese sido nombrado, para no edificar sobre fundamento ajeno, sino como está escrito: Aquellos a quienes nunca les fue anunciado acerca de él, verán; Y los que nunca han oído de él, entenderán”. Ro. 15. 20, 21. (Biblia RV60)

En estos tiempos donde nos ha tocado vivir, la preocupación de los pastores, dirigentes, con excepción de algunos, es sin duda el crecimiento numérico de una iglesia, todos se encuentran ansiosos, pensando y actuando a como dé lugar en dirección al propósito en mención. Y en el afán de “multiplicar numéricamente la iglesia”, caen en diversas formas y métodos para ser usado sin importarles muchas veces que podrían equivocarse, no interesa como con el fin de estar al día con la corriente. Haciendo una comparación, como alguien con deseos de estar a la moda que existe en la vida secular. Me pregunto ¿Será correcto? ¿Que el pastor esté  desesperado cuándo surge una nueva corriente de pensamiento como si fuera una moda?

  • “Hermanos recién entiendo la Palabra” – dicen

El predicador en la iglesia habló constantemente a veces por años, y el miembro o creyente recién entendió al oír una falsedad, ¿cómo puede ser? Muchos se van con este argumento en mente. Yo creo que es un espíritu maligno que influye, e insinúa  para que el creyente escuche y acepte, especialmente los recién convertidos, o muchos que tienen quince, veinte años en la iglesia, pero nunca han aprendido una sana doctrina Cristo céntrica. O pueda ser que en la iglesia no existe un programa sistemático de estudio de las doctrinas bíblicas.

La Biblia dice que debemos predicar en todo momento, en todo lugar, en forma simultánea. Pero ojo, cada predicador debe tener en mente que la Palabra de Dios debe ser dada con prioridad a los que nunca han oído[1]. Existe una población suficiente para llevar y presentar el evangelio de salvación, porque al menos en nuestra patria somos el 12% del total. Y queda una mayoría marcada a los que se debe predicar, y no estar jaloneándose a los que ya son evangelizados. El mensaje en romanos es claro, y encierra un contenido muy amplio para la obra misionera de calibre mundial.

Ahora muchas personas recibieron a Cristo pero se encuentran desorientados, entonces es allí el auténtico pastor juega un papel importante ¿cuál es? Orientar, guiar a las personas, aconsejar, si alguna persona ya tiene su iglesia de procedencia, recomendar a que siga como miembro en su iglesia cumpliendo todas sus responsabilidades, si tuviera alguna duda o no tuviera una iglesia, ver con mucho cuidado. Y no hacer como muchos lo hacen diciéndoles: – “ven a mi iglesia porque es la verdadera” -, – “sal de donde estás porque esa iglesia no es verdadera” -.  Es más, con insultos y hablando, comentando mal de los pastores que no son de su grupo; con esta actitud lo único que consiguen es confundir más a la persona, claro, sabiendo que es a favor para sus fines deseados. Pienso que no es correcto.

¡Que terrible! Teniendo en cuenta a los que actúan en forma negativa, me pregunto ¿en qué está pensando el tal? O es que no conoce nada de Biblia, la doctrina, la ética cristiana, ¿será así la actitud de uno que lleva el mensaje de salvación? ¿Así enseñó Jesucristo? Y porqué el apóstol Pablo dijo lo siguiente?

“No nos gloriamos desmedidamente en trabajos ajenos, sino que esperamos que conforme crezca vuestra fe seremos muy engrandecidos en vosotros, conforme a nuestra regla; y que anunciaremos el evangelio en los lugares más allá de vosotros, sin entrar en la obra de otro para gloriarnos en lo que ya estaba preparado”.  IICo. 10. 15, 16,

Pablo es el ejemplo de un verdadero siervo de Dios, predicador, pastor, misionero, él hizo justamente lo que Cristo enseñó a que los pastores deben ser cabales, justos, transparentes, honestos, dispuestos siempre a hacer la voluntad de Dios.

Al tratar con aquellos que se presentan en la congregación, la actitud debe ser honesta, y el pastor debe decirle al nuevo que viene ¿por qué desea asistir a nuestra iglesia si ya eres parte de otra? Y cerciorarse con una actitud evaluativa para llegar al verdadero motivo del deseo de unirse a nosotros dicha persona. Estoy seguro, que en todo eso vamos a encontrar que hubo resentimiento, rebeldía, o un caso de disciplina, en la iglesia de origen. En esas circunstancias el pastor debe comportarse como tal: y decirle, ¡regresa usted a su agrupación! tú debes permanecer en la iglesia de origen pase lo que pase, aprendiendo siempre la Palabra de Dios cada vez más, obedeciendo a la autoridad de la iglesia.

A no ser que el motivo sea por falsa doctrina, o por un pecado de inmoralidad en que se encuentra el pastor, o algún líder. Y si la persona insiste, entonces su transferencia lo puede hacer por orden regular y previa verificación. Ya no roben las ovejas ¡ya basta!

Tiene que seguirse llevando el evangelio, porque hay muchos que todavía no lo tienen, no han oído, en forma correcta. Pero difundamos manteniendo el respeto mutuo, la ética cristiana, pero no de la forma que muchos lo hacen. ¿Será posible que hasta hacen competencia?, por ejemplo: existe un local donde se está realizando reuniones de adoración, y al frente abre otro en el mismo día y hasta en la misma hora, esto ¡es el colmo! Es aceptable y está muy bien cuando comienza una obra nueva, pero se tiene que realizarlo más allá, quiero decir un poco más alejado. Solamente las sectas lo hacen de la manera que ya mencionamos, si somos de la misma fe, de la misma iglesia, porque la iglesia es uno, eso lo sabemos los que realmente hemos entendido, porque la Biblia lo confirma. Pero si alguien cree que no es así, entonces algo está pasando aquí…….

Autor: Pr. Nelson W. Aquino M.

[1] En el lenguaje “religioso” eso se llama campos blancos

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